Durando un buen tiempo, antes de que lo arruinaran completamente por avariciosos, Badoo fungía y sirvió como mi proveedor de sexo por mucho tiempo.

Era realmente sencillo: chicas lindas (y no tanto) entraban a Badoo de “curiosillas”. No era difícil contactarlas, mi idea no consistía en mantener una amistad duradera si no en salir lo más pronto posible.

Un café de mi ciudad fue el epicentro de esas citas, si bien es cierto que una buena parte de esas propuestas no terminaban en una cita, puedo decir con sinceridad que la mayoría sí. Dichas citas las solía concretar entre 1 y 3 días de empezar a hablar; dicho sea de paso: Si, llegue a concretar citas antes de ese lapso de tiempo.

Ya en el café charlábamos; ahí indagaba un poco sobre ella: ¿qué hacía?, ¿a qué se dedicaba?, hacia bromas, contaba cosas tontas pero interesantes, las hacia reír; sus respuestas no importaban la idea era crear \\\*\\\*“confort”.\\\*\\\*

Debo admitir que me encantaba cuando tenían novio, como me decían lo mucho que lo amaban y que solo salieron en “buena onda” conmigo, yo solo asentía con la cabeza.

Es necesario aclararlo, no soy un galán, admito que tengo pancita, digamos que: Tengo lo mío.

En algún punto, por ahí del segundo café las invitaba a ir a mi casa: “ver una peli”, “jugar retas de Xbox”, “ir a ver mis libros”, etc. No compañeros no mentía, realmente esas cosas las tengo en casa y más; cosas curiosas, divertidas para todo tipo de chicas.

Por supuesto había quien se negaba a ir a mi casa, pero a estas alturas la mayoría no: llegábamos a mi casa e íbamos directo al pretexto: tele, Xbox, libros, etc. Ya saben.

En algún punto ya creado mas el confort, sacaba el tema sexual. Si, el tema lo sacaba antes en la conversación y un poco durante el café y por supuesto en casa.

No, el sexo no empezaba con besos: empezaba con la suficiente cercanía que genero el confort y la confianza creados, en realidad puedo decirles que jamás las bese en la boca.

En algún punto las tenia de rodillas haciéndome una mamada, en algún punto las ponía a 4 patas en un sofá que tengo aun en mi sala y veía sus expresiones en un espejo que tengo justo enfrente.

Fue una época excepcional aquella de Badoo y las historias me llegan a la mente por montones. Claro aun sigo en el ruedo, pero ya fuera de las apps, escribo esto en honor a la nostalgia de aquella aplicación que aun existe pero que no es ni la sombra de lo que fue. Si hay algún aventurero decirles que pueden entrar, pero platicaran con la \\\*\\\*NADA.\\\*\\\*

Un saludo y espero subir algunas historias de ese estilo.